El último reporte de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) muestra que la deuda pública se mantiene estable, aunque en niveles aún elevados. Según el Estudio Económico de América Latina y el Caribe 20261, el promedio de la deuda pública bruta del gobierno central en América Latina se encuentra en 50,8% del PIB en el primer trimestre de 2026, mientras que para el Caribe este promedio es de 72,6% para el año 2025. En el primer caso, el promedio cae en 1,1 puntos porcentuales respecto al 2025, debido principalmente a la caída de la deuda en países como Argentina, Panamá y Colombia. En el caso del Caribe, se registra un incremento de 3 puntos porcentuales respecto al promedio de 2024, como consecuencia de la mayor deuda de Surinam y San Vicente y las Granadinas.
La entidad señala acertadamente que esta situación depende de la interacción de varios factores, tales como el déficit fiscal primario y el ritmo de crecimiento económico, así como, las tasas de interés, el tipo de cambio y las calificaciones crediticias. Sin embargo, el análisis resulta incompleto si no se toma en cuenta la presión fiscal que esto genera en nuestras economías.
En los últimos años, los países en desarrollo, y en particular los países de ingreso medio con acceso a mercados, han venido sufriendo cada vez más el creciente costo del endeudamiento, lo cual está directamente relacionado con el incremento de las tasas de interés y la volatilidad del tipo de cambio, situación que ha generado que se tengan que destinar mayores recursos al pago de la deuda.
Algunos ejemplos de ello son países como Colombia o Ecuador, que muestran un ratio de deuda respecto al PIB por encima del promedio regional. Colombia muestra, según CEPAL, una disminución de 3 puntos porcentuales en su saldo de deuda respecto al PIB entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, llegando a superar ligeramente el 60%, pero en su presupuesto público para el 2026 prevé destinar el 31% de sus ingresos al pago del servicio de la deuda. Ecuador, por su parte, destinará el 35% del total de su presupuesto al pago de la deuda, lo que equivale al 41% de sus ingresos.
Por otro lado, están Perú y Paraguay, los que, si bien tienen indicadores de deuda sobre PIB mucho menores (alrededor del 30%), destinan cada vez más recursos al pago de la deuda. Paraguay debe gastar el 40% de los ingresos tributarios en atender el servicio de la deuda en el 2026, mientras en el caso de Perú este porcentaje es de 18% (en el 2025 fue de apenas 10,8%).
En conclusión, el análisis no debe limitarse al tamaño de la deuda respecto de la economía, sino que debemos observar cuántos recursos presupuestarios y tributarios deben destinar los Estados al servicio de esa deuda, lo que en muchos casos, representa una presión considerable que desvía recursos que podrían ser utilizados para atender gastos esenciales de la población.
Servicio de deuda previsto respecto de los ingresos y el presupuesto total, 2026
| SD / Ingresos | SD / Ppto total | |
| Colombia | 31.1% | 18.1% |
| Ecuador | 41.1% | 34.9% |
| Paraguay | 40.2% | 12.2% |
| Perú | 18.3% | 11.0% |
Fuente: Ministerio de finanzas de cada país. / Elaboración propia
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- Análisis realizado por Rodolfo Bejarano, analista senior de Nueva Arquitectura Financiera.


