Descripción
El problema de la sostenibilidad de la deuda y de la forma en que está organizado el sistema financiero es colocado en los diversos espacios internacionales como un llamado de atención a los líderes para que se tomen acciones en la materia y no se retroceda aún más en el camino trazado en el marco de la Agenda 2030.
La UNCTAD, por ejemplo, señala que en 2023 se ha alcanzado un récord histórico de 97 billones de dólares de deuda pública a nivel global, que si bien es cierto pertenece en su mayoría a los países llamados “desarrollados” (70 % del total), son los países en desarrollo los que han visto crecer más su deuda en los últimos años y son los que tienen que pagar más por amortización e intereses de la misma en relación con sus recursos disponibles. Tal es así que, según la entidad de Naciones Unidas, existen 3,3 mil millones de personas que viven en países donde se paga más en intereses que lo que se gasta en educación o salud. Además, los costos de endeudamiento pueden llegar a ser hasta 12 veces más para los países en desarrollo que para los desarrollados. En 2022, los países en desarrollo pagaron a sus acreedores externos un total de 365 mil millones de dólares, lo que equivale al 6,3 % de los ingresos por exportaciones, monto mucho mayor a lo que recibieron de préstamos en ese año (UNCTAD, 2024).
Publicado el 10 de setiembre de 2024






