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Deuda, crisis climática y extractivimo en Ecuador

Ecuador, ubicado en la región noroeste de América del Sur, es un país de gran diversidad geográfica y cultural. Con una población aproximada de 17 millones de habitantes y una extensión territorial de alrededor de 283,560 kilómetros cuadrados, Ecuador abarca desde las altas cumbres de los Andes hasta las extensas llanuras amazónicas y las costas del Pacífico, limitando con Colombia al norte y Perú al este y sur.

El territorio amazónico ecuatoriano es de vital importancia, ya que alberga una parte significativa de la Amazonía. Más allá de ser hogar de una extraordinaria diversidad de flora y fauna, la región desempeña un papel esencial en la regulación climática y la conservación de recursos naturales fundamentales para el equilibrio ecológico. Además, Ecuador alberga 14 nacionalidades y pueblos indígenas, que representan aproximadamente el 7,7% de la población total y habitan principalmente en las regiones andina y amazónica. Estos
pueblos desempeñan un papel clave en la conservación ambiental a través de prácticas sobre el uso del suelo que se oponen a la industria extractiva.

Descripción

Así, en años recientes los pueblos indígenas han destacado en la defensa del medio ambiente en Ecuador. Su participación crucial en la consulta popular de 2023 fue fundamental para proteger el Parque Nacional Yasuní de la explotación petrolera y para la suspensión de nuevas licencias para la minería a gran escala en la Amazonía; sin embargo, la persistencia de desafíos económicos, como la deuda acumulada y la dependencia de sectores específicos, plantea interrogantes sobre la sostenibilidad a largo plazo de estas moratorias adoptadas. El movimiento indígena ecuatoriano ha sido fundamental en las demandas sociales que rechazaron el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), destacando las consecuencias de la deuda externa en la vulneración de derechos sociales y el medio ambiente.

En los últimos años, Ecuador ha experimentado problemas económicos, sociales y ambientales. Económicamente, se ha enfrentado a cuestiones como la deuda externa, la caída de los precios del petróleo (una fuente crucial de ingresos), y desafíos en la gestión fiscal. A nivel social, la desigualdad, la migración y la seguridad ciudadana son temas recurrentes. Ambientalmente, la deforestación, la pérdida de biodiversidad y la contaminación son preocupaciones significativas. Además, los impactos del cambio climático han generado mayores inundaciones por precipitaciones fluviales extremas, mientras en otras zonas generan sequía que afectan tanto a los cultivos como a la generación de energía y subsistencia de las poblaciones que dependen de estos recursos naturales.