La creciente carga de la deuda pública en América Latina y el Caribe sigue limitando el desarrollo sostenible, afectando derechos y profundizando las desigualdades sociales. En medio de un escenario global marcado por crisis múltiples, la campaña Jubileo de la Deuda emerge como una propuesta ética y transformadora, que recupera el principio de justicia para situar la vida y el bien común por encima de la lógica financiera. Cáritas, en alianza con LATINDADD y otras organizaciones, impulsa esta campaña en 2025 para renovar la demanda de un sistema económico más justo y humano.
Rómulo Torres, representante de LATINDADD, mencionó en el webinar “Jubileo de la deuda: Justicia financiera para el bien común en América Latina y el Caribe” que en el marco de la campaña, uno de los aspectos más importantes es la educación sobre economía, es decir, sobre el sistema económico financiero para que todos conozcan y sepan las repercusiones de temas como la deuda con el fin de que no repercutan en desigualdades, en violencias, en dependencias que no son convenientes dentro de una convivencia humana y justa. “Se busca un diálogo con las autoridades para explicar las repercusiones y plantear salidas”, señaló.
Por su parte, Marcos Tullius Oliveira, representante de Cáritas LAC, subrayó que el año jubilar impulsa a seguir con esperanza hacia un camino que ayude a las comunidades más vulnerables considerando que ellos son quienes más sufren con la deuda de los países, “impulsar el jubileo de la deuda es trabajar con ellos y para ellos”, resaltó.
Lisandra Chaves, directora de la Agencia Católica de Noticias, expuso sobre las raíces bíblicas del jubileo y destacó que los gestos fundamentales del año de gracia son “evangelizar a los pobres, la libertad, devolver “la vista a los ciegos” ante las realidades de los demás y la liberación de la opresión”. Además, añadió como dato que el jubileo se celebra desde el año 1300 con el papa Bonifacio VIII.
Patricia Miranda, directora de Incidencia Global de LATINDADD, resaltó que en los últimos años, desde el COVID-19, la deuda de los países ha crecido, no solo la deuda externa, sino también la interna. “Los países de la región acceden a tasas de interés muy caras y hay deudas escondidas, como las contingentes que se les conoce muy tarde. Todos los países de América Latina son clasificados como países de ingreso medio, clasificación que no refleja la realidad económica, social y climática, y al tener ese tipo de clasificación no pueden acceder a una serie de políticas relacionadas con la deuda que podrían beneficiar a los países si estuvieran bien enfocadas. La región no se benefició de una suspensión de deuda tras el Covid ni de un marco común para renegociar las deudas”, precisó.
Asimismo, Miranda señaló que otra característica es que los países de la región tienen un ajuste fiscal muy fuerte, medidas y políticas de austeridad, que no solo en un marco de dependencia al extractivismo afectan más a la región, sino que son implementadas para priorizar el pago de la deuda en desmedro de la priorización de otras necesidades esenciales, hay una mercantilización y financiarización de los derechos y de la naturaleza; sin embargo, sigue siendo más de lo mismo, es decir tratar de solucionar con más deuda el problema actual.
Como demandas de la campaña tenemos como primer pilar detener la crisis de la deuda anulando y resolviendo las deudas injustas e insostenibles, sin condiciones de política económica. Además, evitar que crisis de la deuda se repitan abordando sus causas profundas, reformando el sistema financiero mundial para dar prioridad a las personas y al planeta y por último establecer un marco de deuda permanente, transparente, vinculante e integral en el seno de Naciones Unidas.
Joel Aleman, jefe de comunicaciones de FOSDEH, subrayó que hablar de deuda es hablar de de derechos, salud, educación y de dignidad, “desde FOSDEH insistimos que la deuda no es solo un asunto macroeconómico, sino una variable que define las posibilidades de desarrollo del país, cuando gran parte del presupuesto se destina al pago del servicio de la deuda. La deuda histórica ha hecho que se reduzcan recursos para políticas sociales como educación, salud, seguridad alimentaria y otros temas. Nuestro papel ha sido tender puentes en Honduras entre las cifras y los rostros reales detrás de ellas. El Jubileo de la deuda 2025 es una invitación para replantearnos las reglas del juego”, sostuvo Alemán.
Carlos Arana, miembro del Grupo Nacional de Presupuesto Público, mencionó que es importante “reconocer la deuda con la naturaleza que ha producido efectos devastadores en nuestro medio ambiente y el cambio climático. Tanto la deuda económica como la deuda ecológica tienen vinculación por ser producida por la evolución de la humanidad”.
Por otro lado, Daniela Sanchez, integrante de IPC Colombia, subrayó que en Colombia la campaña ha estado enfocada en la condonación de la deuda ecológica y la paz con la naturaleza, “la deuda en Colombia sigue captando todo el presupuesto impidiendo la inversión en salud, educación y la protección de la naturaleza”, se debe “evitar dañar la naturaleza con la minería, la deforestación, con la contaminación de cuencas y de ríos”. Es muy importante continuar hablando de la condonación de la deuda en todos los espacios de incidencia, “como parte de las peticiones de la campaña tenemos que es fundamental anular y resolver las deudas injustas e insostenibles, abordar las causas estructurales de la crisis y establecer un mecanismo permanente, transparente y vinculante sobre la deuda”.
Respecto al reporte Stiglitz, documento de expertos creado en el marco de Jubileo, encargado por el Papa Francisco, Daniela Berdeja, economista de Nueva Arquitectura Financiera de Latindadd detalló en su análisis que el documento aborda la necesidad de incluir y reconocer las herencias del colonialismo, esclavitd y racismo, modelos económicos basados en el extractivismo, y asimetrías estructurales que no son solo económicas, sino también históricas y políticas.
Asimismo, “el informe destaca que hay una responsabilidad compartida entre deudores y acreedores, la prociclicidad de flujos de capital como asimetría clave del sistema financiero global, excesos de desregulación y el rescate de facto a los acreedores privados por parte de las IFI, incentivando un endeudamiento excesivo o de tipo inadecuado. Además hay una ausencia de una red de seguridad financiera global justa y confiable, provocando la adopción de estrategias poco óptimas en perjuicio de los países prestatarios y profundizando la dependencia”, detalló Daniela Berdeja.
Finalmente, Gisell Vasquez, representante de la secretaría de finanzas de Honduras, destacó que “América Latina enfrenta desigualdades históricas y estructurales que van desde la parte económica con un crecimiento desigual, con altos niveles de informalidad, con una vulnerabilidad climática alta y con grandes retos para su financiamiento. La región se enfrenta a multicrisis donde se incluyen también las crisis políticas que representan un desafío para poder tener estrategias comunes y cooperativas para enfrentar esta situación respecto al endeudamiento público”.
Asimismo, “la región se enfrenta a una débil institucionalidad y gobernanza, incluso para temas de negociación de deuda pública para temas de distribución, formulación, ejecución de presupuestos públicos, de financiamiento. Es necesario tener la capacidad técnica para poder ejecutar presupuestos públicos y para poder formular políticas focalizadas y efectivas para tener resultados con un enfoque de valor público. La deuda pública representa un costo de oportunidad alto para nuestra región y también ha representado un desplazamiento del gasto social para hacer frente a estos compromisos”, añadió Vasquez.


